El sistema educativo colombiano enfrenta desafíos que determinarán el futuro de los estudiantes y del país. Para responder a estas demandas, es fundamental que instituciones educativas, docentes, familias y la sociedad trabajen en conjunto en estrategias innovadoras que pongan a los estudiantes en el centro del proceso formativo. Una educación de calidad que priorice las habilidades blandas no solo prepara a los jóvenes para los retos del mundo actual, sino que también los empodera como ciudadanos responsables y agentes de cambio.
En este contexto, Cañaverales International School, fiel a su visión de innovación y excelencia, da un paso adelante con su proyecto ‘Be Cañaverales’, una transformación que va más allá de lo visual y refuerza su compromiso con el bienestar y las habilidades para la vida. Este proceso surge a partir de las reflexiones generadas tras los desafíos vividos desde 2021, cuando, luego de la pandemia del COVID-19, la institución decidió priorizar el desarrollo integral de sus estudiantes, equilibrando el bienestar emocional, las habilidades socioemocionales y la rigurosidad académica.
Es así como ‘Be Cañaverales’ representa la evolución de nuestra comunidad educativa hacia un modelo donde el aprendizaje, el bienestar y la convivencia son el centro de todo. Es una forma de entender la educación en la que la academia se enriquece con experiencias significativas, el respeto se fortalece desde la empatía y la comunidad crece con la participación activa de cada uno de sus miembros.
Una imagen renovada que refleja la transformación
Esta nueva etapa representa la consolidación de una comunidad en evolución, que equilibra la excelencia académica con el desarrollo humano. “Padres, estudiantes y docentes hemos acogido con entusiasmo esta renovación, entendiendo que fortalece los valores y la esencia del colegio como una institución que fomenta el aprendizaje integral y el compromiso social”, afirma María Fernanda Girón, rectora de la institución.
Para reflejar estos cambios internos, era necesario que la imagen institucional evolucionara en la misma dirección. Por eso, Cañaverales renovó su identidad visual, plasmando su esencia y valores en:
- Un nuevo logotipo: Un rombo con ondas azules que simboliza el río que cruza el colegio y el flujo constante de ideas y aprendizajes.
- El símbolo “C”: Un ícono que refuerza los pilares de Comunidad, Confianza y Creación Colectiva.
- Colores y tipografía renovados: Diseñados para proyectar solidez, cercanía y dinamismo.
- Un mensaje institucional poderoso: Que equilibra excelencia, bienestar y habilidades para la vida.
“La nueva identidad refleja nuestros principios: equilibrio, comunidad, confianza y transparencia. Visualmente, proyecta una imagen cercana y alineada con nuestra filosofía de formar estudiantes íntegros y balanceados, capaces de liderar positivamente en la sociedad”, añade María Fernanda Girón.
Retos y compromisos de la comunidad educativa
La transformación de Cañaverales International School responde a los desafíos actuales de la educación, entre los que destacan:
- Fortalecer la identidad y el sentido de pertenencia: Construir una comunidad activa y colaborativa entre estudiantes, docentes y familias.
- Adaptarse a nuevas dinámicas educativas: Implementar metodologías innovadoras, fortalecer competencias digitales y promover el aprendizaje experiencial.
- Equilibrar excelencia y bienestar: Garantizar el desarrollo académico mientras se cuida la salud emocional y mental de los estudiantes.
- Consolidar la comunidad: Fomentar relaciones basadas en el respeto, la igualdad y la restauración de vínculos.
- Ampliar la mentalidad local e internacional: Formar estudiantes conscientes de su entorno, con un compromiso hacia el entendimiento intercultural y la sostenibilidad.
Acciones para fortalecer el sentido de comunidad
El fortalecimiento de los vínculos comunitarios es una pieza clave en esta transformación, promoviendo la empatía, el respeto y la resolución pacífica de conflictos. Estas prácticas refuerzan los lazos comunitarios y brindan herramientas para abordar situaciones difíciles de manera constructiva.
Como señala Carolina Avendaño, directora de la sección de bachillerato: “El enfoque de vida comunitaria previene la violencia escolar y combate la intimidación al promover la reflexión, el diálogo y la comprensión. Esto mejora el clima escolar, fomenta el bienestar y fortalece el sentido de pertenencia, impactando positivamente el desempeño académico”.
Ejemplos de esta integración incluyen la formación de estudiantes como animadores en convivencia y el trabajo conjunto con Human Partner, reafirmando el compromiso de Cañaverales International School con una comunidad basada en la equidad y la no violencia.
Elementos clave de la transformación
Este cambio integra dinámicas de aprendizaje alineadas con los programas de la Organización del Bachillerato Internacional (OBI), un fortalecimiento de las competencias digitales y artísticas, y un modelo pedagógico basado en la no violencia, la restauración y la construcción de paz. Cañaverales International School reafirma su compromiso con el bienestar y la sana convivencia, fomentando un clima positivo y de apoyo mutuo que facilite el aprendizaje y el desarrollo personal de cada estudiante.
Mientras que el modelo educativo tradicional se centra en la memorización, la jerarquía y la disciplina; enfoques más innovadores promueven la creatividad y el aprendizaje a través de estrategias más empáticas, participativas y comprometidas con la formación en ciudadanía.
Cañaverales International School es un claro ejemplo de esta evolución educativa, donde la calidad no se mide solo por la acumulación de conocimientos, rankings o certificaciones sino también por el desarrollo social y emocional de los estudiantes.